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La mujer de mi vecino
Vivo en un bloque de
pisos donde habitamos cuatro matrimonios. Es una comunidad
donde todos nos llevamos bien, pero, en especial, el matrimonio
que vive enfrente nuestro y nosotros. Nos conocemos desde
apenas dos meses, pero siempre salimos juntos los fines
de semana, y algunos días de diario. Él
y yo, además, somos compañeros de trabajo,
pero he de reconocer que me llevo mejor con su mujer.
Es una chicha simpática, de unos 30 años,
delgada, con pecho más bien pequeño, pero
de cintura para abajo, el cuerpo mejora, ya que tiene
un culo firme y apretado, y unas piernas como a mí
me gustan, largas y macizas. La verdad es que, entre ella
y yo, nos encargamos de amenizar las veladas de los cuatro
cuando salimos por ahí, contando cosas graciosas
y metiéndonos con todo el mundo. Su nombre es Eva,
y el de su marido Emilio. El de mi mujer es Mari, y el
mío Fran. Sé que ella me gusta, nunca he
intentado nada, porque la tengo como una de tantas mujeres
que me gustan, ...
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Zapatillas usadas
Desde que tenía
la edad de 5 anos, recuerdo que me encantaban los tenis
de algunas compañeras del kinder al que yo iba.
Y cada vez que podía cuando se los quitaban, aprovechaba
para olerlos, alguna vez lo besaba. Durante varios años
hice eso. Hasta que en 5to (por los 80's), las tiendas
empezaron a traer tenis importados (reebok, nike), y las
compañeras de mi salón traían esos
tenis. Y la verdad se veían preciosos los reebok
clásicos en los pies, yo anhelaba con poder tener
unos de esos tenis en mi cara. Fue en sexto de primaria
cuando junto con una prima empecé a ir a un grupo
scout. Éramos muy unidos y muy seguido me iba a
dormir a su casa, ella tenía una hermana un poco
mayor que yo. Y por suerte muchas veces dormía
en el cuarto de ellas. Cuando estaban muy dormidas me
metía al guardarropa el cual tenía al menos
30 pares de zapatos y tenis los olía y besaba,
lo que más me gustaba besar era la suela. Tenían
varios pares de reebok freestyle, le gear y otros también
...
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Mi primera vez con mi tía
Gaby
Siempre he tenido atracción
por la lencería o los zapatos de las chicas que
me atraen. Recuerdo cuando estaba en la secundaria e iba
a estudiar con mis amigas aprovechaba un descuido y me
dedicaba a husmear entre su ropa interior, para después
tomar unos calzones o medias para masturbarme en mi casa,
también recuerdo que un día una amiga había
comprado un par de zapatos y se los llevó a la
escuela, me había llamado mucho la atención,
no sé, de repente me sentí húmeda
al vérselos puestos y ese día se los pedí
prestados porque iba a salir con un chavo al cine, pero
mi intención era otra y sin peros me los prestó.
Esa noche me los probé en mi recámara, me
miré en el espejo y me empecé a excitar
mucho me tire en mi cama y empecé a masturbarme
pero no con mis deditos sino con ¡el zapato! me
excitaba mucho, tanto que tuve un orgasmo inmediato. Al
siguiente día se los devolví me preguntó
que si me habían servido. Si supieras (...) Desde
ese día me di cuenta que ...
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Los pies de mi prima
Mi nombre es David y les voy
a comentar una historia real de lo que ha sido mi historia
dentro del mundo del fetichismo. Vivo en México
en el estado de Veracruz, jalapa para ser exacto. Actualmente
tengo 26 años y una vida normal sin mencionar mi
declinación hacia los artículos de damas.
Desde que era pequeño sentí una gran fascinación
por las medias de las mujeres, veía esas hermosas
piernas enfundadas en suaves paños y me causaban
mucha calentura, a medida que brotaba en mi éste
deseo, tuve oportunidad de obtener medias de mis primas
mayores y me masturbaba hasta lograr vaciar todo mi semen
en ellas era una sensación muy placentera. Algo
que a los fetichistas les causa un morbo muy rico (por
lo menos a mi) es mirar las prendas con las que me masturbo,
de vuelta con su dueña y en algunas ocasiones visualizar
restos de semen en la parte de los dedos y los tobillos
a mi me pone a cien. Mis tíos me pidieron que cuidara
su casa ya que ellos salían de vacaciones, por
supuesto ...
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Los pies de Carmen
Mi nombre es Ermenda, tengo
18 años y soy un loco de los pies de las mujeres.
El relato que les voy a contar sucedió hace 2 semanas
ocurrió así: Fui a casa de una amigo para
hacer un trabajo, después de un rato planeando
como hacerlo, lo escribimos en el ordenador y lo fuimos
a imprimir, pero nos dimos cuenta de que no había
papel. Mi compañero me dijo que saldría
un momento a por folios que lo esperase y que su hermana
Carmen estaba dentro. Al irse le dijo a su hermana que
me quedaba y ella salió. Yo ya conocía a
Carmen, al verla me di cuenta que tenia un pie vendado
a causa de un esguince así que pude verle los dedos
y eso me excitó mucho. Yo estaba sentado en un
sillón y ella vino hasta él se sentó
y ni corta no perezosa puso su tobillo vendado encima
de mi pantorrilla, pero sin animo de excitarme aun más.
Después de un rato, no pude contenerme más
y empecé a pintarle sus deditos con caritas y a
ella le hizo cosquillas pero no se opuso, eso si me dijo
que después los borrase. ...
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Las sandalias de trabajo de
Lita
Yo crecí en un barrio
de clase media en la ciudad de San Salvador, Cuando tenia
mas o menos 16 años, mis vecinos de la casa del
frente, contrataron los servicios domésticos de
una muchacha llamada Lita, quien venia de un pueblo muy
lejano de El Salvador. Ella era una mujer de piel blanca
y de pequeña estatura, su cabello era rubio, lacio
y muy largo. No tenia muy buena figura; mas bien estaba
un poquito pasada de peso, pero esto hacia que sus pechos
grandes y sus piernas cortas y anchas, llamaran mucho
la atención de los hombres. A mis 16 años,
yo ya era todo un conocedor experimentado en el fetichismo
de los pies, ya que comencé a hacer el amor con
los morenos pies de mi empleada doméstica, desde
que tenia mas o menos 14 años. Entonces lo primero
que remarqué de ésta muchacha nueva en mi
colonia, fueron sus extremadamente pequeños, blancos
y gordos pies. La primera vez que la vi, ella estaba entrando
a la casa donde trabajaba, y pude ver ...
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